A lo largo de la historia el ser humano se ha caracterizado por la búsqueda incesante de un objetivo común: ser feliz. La felicidad no es un tema banal y no se debe tomar a la ligera. Todos la buscamos y todos queremos experimentarla. Incluso la ONU estableció en junio de 2012, el día internacional de la felicidad, conscientes de que su búsqueda es un derecho fundamental.

En estos momentos, nuestra felicidad está amenazada por la incertidumbre que estamos viviendo a raíz de la pandemia de la COVID-19. Por eso, debemos darle la importancia que se merece, porque la felicidad tiene implicaciones tanto a nivel colectivo como individual. De la misma manera, lo tiene el tiempo que dedicamos a buscarla.

Solemos escuchar que el tiempo es oro. Esta máxima la aplicamos en el ámbito laboral, pero no en nuestra vida personal.  Ahora más que nunca, la forma en la que gestionamos nuestro tiempo incide en nuestro bienestar. Por eso, hay que entender los aspectos importantes para ser feliz y dedicarle tiempo a ello.

Este artículo es una ampliación del que publiqué el 20 de abril en Cinco Días, con motivo del día internacional de la felicidad.

¿Qué nos dice la ciencia de la felicidad?

El profesor de psicología de Harvard Tal Ben-Shahar, explicó en Aprendemos Juntos de BBVA, que la ciencia de la felicidad da la razón a lo que siempre han dicho nuestros abuelos. Él afirma que para ser feliz es importante:

  1. Pensar en los demás.
  2. Hacer buenas acciones por los otros.
  3. Agradecer lo que se tiene.
  4. Tener tiempo para crear hábitos saludables como el sueño y los
  5. Dedicar tiempo a ser conscientes del presente (el aquí y el ahora).

Piensa en cuál de estos aspectos estás fallando y qué debes hacer para mejorarlos. Intenta ser objetivo y piensa cómo son tus relaciones con los demás, ya que una parte fundamental para estar satisfechos con nuestra vida es el tener relaciones sólidas. No se trata solamente de relaciones románticas, sino de amistad, de familia y de trabajo. Por eso, lo que debes preguntarte es ¿cómo de satisfecho te sientes con tu vida aquí y ahora?

El tiempo y la felicidad: su influencia en otros ámbitos de la vida

El 63% de las personas a nivel global quisiera que su vida fuera más sencilla. Así lo refleja el estudio de Ipsos: Global Trends 2020: Understanding Complexity. También nos dice que más del 60% de la gente desearía poder reducir el ritmo de su vida. En España este porcentaje es aún mayor, ya que un 71% lo quisiera.

Entre los abogados también ocurre esto.  Según los datos del estudio sobre Salud y el Bienestar de la Abogacía Española, realizado por el Instituto de Salud Mental de la Abogacía, el 60,6% de ellos dedica al trabajo entre 40 y 60 horas a la semana. Adicionalmente, un 12,8% dedica más de 60 horas.  Es decir, casi 3 de cada 4 abogados trabaja más de 40 horas semanales.  

Por esta razón pregunto ¿Hasta qué punto la felicidad está en conseguir dinero, prestigio o bienes materiales? Ahora que nos hemos visto obligados a observar nuestra vida desde casa, nos damos cuenta que trabajábamos sin parar y sin prestar suficiente atención a nuestro alrededor, nuestra familia o amigos. Esto hace que seamos personas pobres en tiempo, que seamos menos felices, menos productivas, con más ansiedad, depresión y estrés.

La situación actual nos ha obligado a cambiar este paradigma, porque a pesar de que continuáramos trabajando desde casa y estuviéramos hiperconectados más tiempo del deseado, hemos tenido más horas disponibles para reflexionar. Sin embargo, nuestro bienestar sigue amenazado por la salud colectiva y por la incertidumbre al futuro. Por ello, el replantearnos nuestro concepto de felicidad, nos hará ser más conscientes de nuestra vida y de lo que nos hace realmente felices, porque:

– La gente feliz es más saludable. Es más positiva, se ejercita frecuentemente, tiene mejores hábitos de sueño y más energía. A su vez, la gente saludable es más feliz.

– Las personas felices socializan más, conocen gente nueva e invierten más tiempo con sus seres queridos.

– Una persona feliz es más Tiene más capacidad de actuar, de resolver problemas y buscar alternativas. Por el contrario, una persona que no es feliz, se queja más y hace poco por solucionar sus problemas.

– La vida de pareja de las personas felices tiende a ser más duradera y con menor propensión a las crisis.

-La gente feliz es más altruista. Tiene más disposición a ayudar y de centrarse menos en sí mismos.

Hemos sido testigos del altruismo del personal sanitario y de otros colectivos, del aislamiento de la población, la resiliencia al teletrabajar y del ajuste de las parejas y familias a nuevas circunstancias. Se abre una nueva etapa. Una etapa de cambio que nos invita a reflexionar sobre cómo construir una mejor sociedad, recogiendo los aprendizajes que la pandemia nos ha dejado.

La percepción del tiempo: una oportunidad para cambiar

Muchos de nosotros confundimos el tiempo que dedicamos a trabajar con el tiempo dedicado a conseguir la felicidad. Creemos que ese es el camino que nos llevará a ser felices, que obtener bienes materiales o conseguir metas como el reconocimiento social, nos dará la felicidad. Gastamos más tiempo en TENER que en SER. Por eso, solemos anteponer el tiempo dedicado al trabajo al tiempo personal.

Esta es una idea equivocada. Afortunadamente, puedo decir que esta percepción está cambiando. El 82% de los abogados estaría dispuesto a reducir sus ingresos para tener más tiempo para su vida personal. Solo tenemos 1.440 minutos al día y hasta hace poco, se nos escapaban sin saber cómo. No obstante, en los últimos meses estos minutos se nos han hecho eternos por el aislamiento, pero a la vez, ha aumentado nuestra conciencia sobre su paso por nuestra vida.

Las agendas de muchos profesionales del derecho han cambiado a raíz de la situación excepcional que estamos viviendo. La cancelación de visitas, el cierre de despachos, empresas y juzgados, hacen de este un evento sin precedentes. Nos invita a reconsiderar nuestra forma de trabajar y de relacionarnos con clientes y compañeros. Ahora más que nunca la solidaridad debe primar en este entorno. Si eres solidario y colaborativo mejorarás tus relaciones y te sentirás mejor, ya que este es uno de los factores importantes para ser feliz.

Por otra parte, esta adversidad nos ha presentado una oportunidad para ser resilientes. Una oportunidad para aprender nuevos formatos de trabajo y actualizarnos con herramientas tecnológicas que han facilitado nuestra vida.  Zoom, Skype y Meet han entrado a golpe de coronavirus en las vidas de muchos profesionales, para replantearse el trabajo y entender que se puede teletrabajar siendo un profesional del derecho. No todos están satisfechos con el resultado, pues cada persona tiene sus circunstancias, pero todos coinciden en que es una opción que puede implementarse en el futuro.

¿Estás listo para ser feliz?

Tras el fin del estado de alarma, muchos abogados siguen trabajando desde sus casas y otros han preferido volver al día a día de sus despachos, para conectar personalmente con sus clientes. Vuelven a otra etapa diferente a la anterior, pero que les conecta con su día a día.

Es el momento de parar y decidir, antes de que nos consuma el estrés, las prisas y la vuelta al ritmo anterior, si queremos que nuestra realidad sea diferente a partir de ahora. Qué es lo que nos hace ser feliz y si estamos dispuestos a procurar mantenerlo o luchar por conseguirlo.  Te invito a responder a estas preguntas que pueden ser la llave para encontrar la respuesta:

  • ¿Qué has aprendido durante el confinamiento que te hará más feliz a partir de ahora?
  • ¿Qué vas a dejar de hacer para ser más feliz?
  • ¿Cómo vas a hacerlo?
  • ¿Cuándo quieres empezar?
  • ¿Cómo vas a saber que lo has conseguido?

Si has respondido a estas preguntas, te felicito, porque has transformado tu realidad y empezado una nueva vida.